jueves, 28 de julio de 2016

Article: DIANA KRALL en Madrid - 27.07.2016


JAZZ
Diana Krall canta en Madrid con más músicos que música

La cantante ofreció en el Teatro Real un concierto previsible pero triunfal.


Diana Krall durante el concierto en el Teatro Real. J.P.Gandul Efe

ANA DELGADO @delgadobarragan28.07.2016 02:05 h.

Si algo no se le puede reprochar a Diana Krall es su relación calidad precio. En el mercado de la oferta y la demanda la cantante es la líder indiscutible del sector. Krall ofreció ayer un concierto en Madrid sosegado, íntimo y satisfactorio, tal y como se esperaba.


El Teatro Real acogió a la canadiense, recién llegada del Jazzaldía de San Sebastián donde puso el toque final a un festival lleno de asombros y melancolías. Krall no sorprende, pero tampoco decepciona, lo que la convierte en un valor seguro en cualquier festival que se precie. Sin embargo, la cantante, que nunca termina de desmelenarse aunque se intuya a un abismo de pasión en ella, es perfectamente consciente de ello. Si ella no va a sorprender, lo harán sus músicos, que para eso ella es Diana Krall, la lady del jazz.

Sus canciones suenan todas prácticamente iguales, después de 15 discos y posicionarse como una de las cantantes más relevantes del panorama internacional, Krall no va a engañar a nadie. La guitarra de Anthony Wilson compensaba el hueco del escenario que la canadiense, a propósito, le dejaba. Si algo hace bien la cantante es inclinarse hacia atrás para ir tocar a sus músicos, como una madre orgullosa de sus críos.


Diana Krall y sus músicos ayer en Madrid. J.P.Gandul Efe

Wilson no sólo mostraba una técnica increíble, además hacia las veces de guía del conjunto cuando Krall se olvidaba de cantar, como ella misma reconoció durante la actuación. La batería de Tony Reagan simplemente fue excepcional, sus baquetas se movían tan rápido que parecía que había 30 tíos en el escenario. Entonces uno se sentía en medio de Whiplash, pero sin lágrimas.


El concierto fue una recopilación de los grandes éxitos de la artista. A case of you, Quiet nights… Poco importan las canciones que tocase, Krall tiene una voz armónica y es una brillante alumna al piano, pero no ofrece una variedad creativa excepcional. Sin embargo, sí ofrece una colección de sonidos y músicos deliciosa. Hay que reconocer que la canadiense hace algo que pocos pueden hacer. Desde lo alto del Real no se contemplaban móviles, algo verdaderamente asombroso. Cuando la gente deja de hacer fotos o vídeos es que el concierto funciona de verdad.

Hay que reconocer que la canadiense hace algo que pocos pueden hacer: desde lo alto del Real no se contemplaban móviles. Cuando la gente deja de hacer fotos o vídeos es que el concierto funciona de verdad.


La lucha contra el transhumanismo era esto, el Jazz que congrega al público en torno a una sola razón: disfrutar de la conexión que se establece entre el patio de butacas y el escenario. Cuando los fotógrafos se fueron y las luces se apagaron del todo, entonces comenzó el verdadero concierto de Diana Krall, en ese momento sólo queda entregarse y buscar la mano de la pareja que acompaña.

El espectáculo consiguió resolverse como una charla entre amigos. La intimidad compartida entre la cantante y el público quedó palpable cuando Krall preguntó, directamente, al público qué querían que cantase. Mientras tocaba la canadiense se ría, como susurrando, como si de algún modo la expectación siguiese ruborizándole.

La cantante dio ayer en Madrid un espectáculo clásico, atemporal. Con el aforo del Teatro Real completo Diana Krall triunfó porque no engaña. La canadiense no se excede en una capacidad creativa que no tiene, ni intenta invocar a las glorias del jazz, Krall se limita a ser ella misma y, como buena profesional, a tapar los vacíos que deja con músicos excepcionales.






martes, 26 de julio de 2016

Article: DIANA KRALL - San Sebastian - Heiniken Jazzaldia - 25.07.2016 (www.elmundo.es)


Festival Heineken Jazzaldia
Diana Krall hipnotiza, ...


Diana Krall, durante su actuación en el festival donostiarra. LOLO VASCO


El Heineken Jazzaldia echa el cierre a su 51ª edición con nuevos récords de asistencia y músicas para todos los públicos

PABLO SANZ
San Sebastián26/07/2016 15:55

Diana Krall fue la elegida para clausurar el 50+1 Heineken Jazzaldia, una apuesta segura como la que el año pasado protagonizase Dee Dee Bridgewater. Son las clásicas cartas marcadas para el buen desarrollo de la partida, pero que nadie se lleve a engaños: este festival no hace sino renovarse cada temporada, preguntándose, buscándose, experimentando e indagando, unas veces con acierto, otras con menos fortuna. Viviendo en sus propias carnes el espíritu del jazz, vaya, siendo una cita necesaria y obligada en el almanaque de todo buen aficionado. La Lady Di del jazz cumplió con todas las expectativas en el día de las despedidas, lo que no es poco, pero la noticia llegó una vez más escorada, a través del piano de Bobo Stenson y la trompeta de Christian Scott.

La jornada se inició con la presentación del último proyecto de Javier Colina y Josemi Carmona, De cerca, en el que no faltan guiños para ausencias irreparables como las de Enrique Morente o ese patriarca del toque que fue Juan Habichuela. El personal se reservaba, sin embargo, para el concierto de Diana Krall, que desplegó todo su lote de clásicos de ayer y hoy en una abarrotada plaza de La Trinidad. En su nueva visita al Heineken Jazzaldia volvió a rodearse de grandes músicos, como el guitarrista Anthony Wilson, que intentó ser protagonista en una noche que estaba reservada para la mujer de Elvis Costello. No podía ser de otra manera.

Salió la canadiense y el silencio tomó La Trini, quedando el público como hipnotizado, quizás ayudado por una excesiva presencia de la balada. Todo fueron elogios a la ciudad y sus gentes, al festival y... al amor, mucho amor, hasta el empacho se diría. A la chica le sale a veces un buen blues, pero lo tocó poco, abandonándose a unos clásicos que empezaron con All or nothing at all y se remataron con Cheek to Cheek. Nada que objetar: Diana Krall hace de Diana Krall y le sale muy bien, otro asunto es el interés creativo que suscita: poquito. Ella no hace conciertos, toca discos, y la diferencia apenas se percibe cuando encima te sonorizan de diez. U once: felicidades al técnico de sonido.

Antes le tocó el turno a Bobo Stenson, que hizo un recital de interior al aire libre. Se encontró cómodo en composiciones que tenían mucho corazón latino, improvisando, sin embargo, con red. El contrabajista Anders Jomin estuvo sensacional, especialmente con el arco, siendo más líder incluso que el propio líder. Stenson, que ha hecho de todo, desde hardbop incendiario a free jazz, parece que anda de vuelta, y también se le consiente, pues sigue diciendo cosas interesantes.


Fuente: www.elmundo.es




Article: DIANA KRALL - 50+1 Heineken Jazzaldia - 25.07.2016

Diana Krall, un placentero viaje al universo del jazz estándar



Diana Krall sigue siendo una de las figuras de jazz que más seguidores tiene y una nueva prueba de ello es el llenazo de hoy en la Plaza de la Trinidad en la clausura de la 51 edición de ‘Jazzaldia’. La cantante y pianista ha recuperado la senda de la ortodoxia para recordar los viejos temas que siempre saben a gloria. A Krall le gusta ir más allá del jazz de vez en cuando, como el pasado año cuando grabó ‘Wallflower’, pero el de este lunes no ha sido un viaje de nostalgia personal, sino una celebración de la música imperecedera. Nada de complejidades, pero sí mucha belleza, música para envolver más que acariciar, y todo ello en una hora que se ha hecho muy corta y que no ha sido correspondida con bises, probablemente por cuestiones organizativas, ya que había que sustituir piano debido a que Diana Krall actuó con el suyo propio.



Fuente: www.hola.com




Photos: Concert DIANA KRALL - Plaza de la Trinidad - 51 Heineken Jazzaldia - 25 de julio de 2016